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BOLIVIA Y PARAGUAY
...”El día en que termino la Batalla de Boquerón es propicio para recordar que el estéril enfrentamiento bélico entre Bolivia y Paraguay jamas debe volver a repetirse”... así empezó el editorial del Diario Ultima Hora del día 29, con el que estoy totalmente de acuerdo y muy feliz, luego de escuchar tantas voces contrarias y desestabilizadoras en los mas diversos medios de comunicación nacionales.
Durante varios años de mi vida participe directamente o asistía con profundo espíritu cívico, los desfiles del 7 de Septiembre, Independencia del Brasil, allí una parte importante estaba dedicada a la “heroica”, “victoriosa”, “valiente” y ” maravillosa” actuación del Brasil en la Guerra del Paraguay donde habíamos vencido al Tirano y libertado al Paraguay.
Asombrada y realmente muy avergonzada escribí una carta al Presidente de la República General Joao Batista Figueiredo y a través de el, quien me contesto con vehemente apoyo, conseguí que se saque de los desfiles brasileños aquella horrenda mentirosa y macabra mención, así como también la exclusión en los programas escolares , la gran mentira...
ENTREVISTA A EVO MORALES
«Tenemos que deshacer el estado colonial»
Entrevista a Evo Morales, por Amets Arzalluz
Fuente: http://www.mrduranch.bo.tc/
| Mejor se conoce a las personas por la palma de la mano que por la expresión de la cara. Los presidentes se estrechan la mano, y hay manos blancas, blandas, manos limpias, manos que nunca se han apurado. Pero entre apretón y apretón, ha llegado una mano que no es como las otras, una mano del color de la tierra, una mano llena de surcos, una mano dura; una mano que sabe qué es ser una mano. No hace falta ni mirarle a la cara. Es Evo. |
Antes, los indígenas caminaban por la calle con la mirada hacia el suelo. Ahora, sin embargo, han empezado a levantar la cabeza. ¿Qué es lo que ha ocurrido?
Acaba de surgir, de nacer, una fuerza, una especie de autoestima. Nuestros hermanos, nuestros abuelos y abuelas, tenían vetado el derecho a acceder a la plaza Murillo. Tenían incluso prohibido caminar por las aceras. En cuanto entraban en la ciudad, se les avalanzaban las armas encima. DEA pretendía limpiar la ciudad, como si nosotros fuéramos una infección. La primera vez que accedimos al Parlamento ya lo dijimos alto y claro: «Ya estamos en el Parlamento y pronto llegaremos hasta el palacio». Y ya estamos aquí, ya hemos llegado. Por lo tanto, ha llegado ya la hora, el momento de apostar por ese profundo cambio en la historia de nuestro pueblo. Yo me siento muy orgulloso del movimiento de los indígenas y campesinos, porque son quienes más cerca sienten a su presidente.
En realidad, no es usted sólo el presidente de Bolivia; también le nombraron presidente de todos los pueblos indígenas de América. Y ése no es un nombramiento cualquieraŠ
Para mí es un gran honor ser el presidente de todos los indígenas de América. Eso es algo que nos compromete aún más para apostar a favor de la vida, de la humanidad y, sobre todo, de los pueblos indígenas. Históricamente los indígenas han sido expulsados y marginados, políticamente pisoteados, culturalmente alienados, y socialmente odiados y despreciados. Por ese motivo nos organizamos nosotros, para que nadie fuera marginado, para que nadie fuera víctima de la venganza, para que nadie fuera explotado; apostábamos por la igualdad y por el respeto de los derechos humanos de todos.
Comenzó a caminar y llegó muy lejos. Pero, cuando en 1959 nació en casa de la familia Morales el pequeño Evo, ¿cuál fue el sueño que tanto su padre como su madre imaginaron para él?
La verdad es que nunca me he preguntado cuál podría haber sido aquel sueño de mis padres... Lo que sí recuerdo es lo que a menudo nos decía mi madre: «Lo que nosotros queremos es que seáis unos profesionales, que tengáis un buen suelo y que no sufráis como yo. Me gustaría que vosotros os levantarais a las 8 de la mañana para ir a trabajar». Lo decía porque en el campo te tienes que levantar a las cuatro o a las cinco de la mañana para ir a trabajar a las seis. Y, después de pasar el día trabajando, regresas a casa hacia las 8 de la tarde, te preparas la cena y cenas. A las 10 o las 11 estás ya en la cama porque al día siguiente tienes que madrugar otra vez. Además, se trabaja mucho pero se gana muy poco.
¿Y en la esfera política?
Lo que hace la clase política es sentarse, comer, no hacer nada y embolsarse mucho, mucho dinero.
Se suele decir que para ascender y llegar hasta arriba hay que comenzar desde abajo. No es, sin embargo, el caso de todos. ¿Qué es lo que desconoce quien no ha estado nunca abajo?
Ninguno de mis antecesores, de los presidentes que han pasado por el Palacio Quemado han conocido el hambre; ninguno de ellos sabe lo que es andar descalzo, todos desconocen cómo se vive sin luz ni agua potable; no saben, en definitiva, qué es sufrir. Ninguno de ellos lo ha experimentado. Y, si lo saben, será porque lo han leído en los libros, pero nunca directamente desde la experiencia del pueblo boliviano. Aun así, hablan, a su manera claro, de la coyuntura económica del país, e incluso de su situación social. Pero hablan, evidentemente, sin conocer la realidad.
¿Pasó usted hambre?
Sí, en el antiplano pasamos hambre, mucha hambre. Recuerdo al detalle un año, concretamente 1971, con la dictadura en pleno. Eramos cinco en la familia, mis padres y tres hermanos, y no teníamos para todos más que un saco de maíz. Desayunábamos, comíamos y cenábamos maíz. Bueno, también teníamos carne, carne de llama y de cordero, pero a eso se reducía nuestra dieta: maíz y carne. No había nada más. Otras familias, sin embargo, no contaban ni con eso; no disponían ni de maíz ni de carne, por lo que su situación era realmente dura. En época de Carnavales, entre febrero y marzo, había tubérculos, como la patata, y eso es lo único que comían.
Habla de «los cinco» de la familia: su madre, su padre y tres hermanos. Sin embargo, hubo cuatro hermanos más que no salieron adelante...
Sí, es verdad, éramos siete en total. Recuerdo algo que mis padres siempre me contaban cuando me acostaban: «Evo, cuántas llamas y ovejas se necesitan aquí para salvar la vida de uno...». Y así era. Esos cuatro hermanos murieron antes de cumplir el primer año. Yo sólo tuve ocasión de conocer a la última, a la menor, que nació en la misma casita que yo. Lo que pasó después es que mi padre me llevó a trabajar a la zafra argentina y, para cuando regresamos, ya había muerto. Así es la vida, ¿no?
Así será, como lo es el trabajo, conseguir el pan. Apenas tenía seis años cuando su padre le llevó a trabajar a Argentina. ¿Cuánto ha trabajado desde entonces?
Cualquiera empieza a servir a la familia en cuanto comienza a mantenerse de pie, a caminar por sí solo. Recuerdo muy bien nuestra cocina. Mientras cocinaba, mi madre me decía: «Evito, tráeme el puchero». Y yo se lo llevaba. O: «Evito, tráeme el vaso». Y yo se lo llevaba. O, mientras encendía el fuego: «Evito, tráeme leña». Y yo echaba leña al fuego. De esta forma empieza la responsabilidad de los pequeños de la familia en cuanto empiezan a caminar sin ayuda.
Usted será, seguramente, el presidente del mundo con menos títulos académicos pero más lecciones de vida...
Eso es algo en lo que hasta ahora nunca me había parado a pensar. Y será así, seguramente. Espero, además, que sea así.
Cuando era joven, ¿qué impresión le causaban los políticos?
Por favor, por favor, que todavía soy joven...
Bueno, es verdad. Quiero decir que, cuando era un chaval, experimentó en sus propias carnes la dictadura militar. ¿Cómo veía a los políticos?
Yo sufrí la dictadura de García Mesa en Chaparen. En un principio, pensaba que aquel presidente era el padre de todos los bolivianos y que, como cualquier padre, tenía que atender a todos sus hijos e hijas. Pero en 1981, con la dictadura en sus momentos más crudos, vi en Chaparen cómo quemaban a un hermano quechua. Le rociaron con gasolina y le prendieron fuego. Al parecer, los narcóticos lo acusaban de ser narcotraficante. Los narcóticos eran policías especiales que luchaban contra el narcotráfico, por lo que dependían del Gobierno. Por lo tanto, el Gobierno era el responsable de aquella muerte. Entonces yo era un joven de 18 ó 19 años con las ideas aún sin definir, pero no podía entenderlo: «¿Pero cómo es posible que nos quemen vivos?» No me entraba en la cabeza. ¡No podía entender cómo un padre podía ordenar que quemaran vivo a uno de sus hijos! El Sindicato convocó una movilización, realizó una concentración, y nosotros, como jóvenes vinculados por el fútbol, decidimos que teníamos que secundar aquella movilización. «Esto es muy grave y tenemos que participar nosotros también», nos dijimos. En mi caso concreto, aquel fue el punto de partida para entender la situación política, social y cultural de nuestro país.
Y desde aquel punto de partida, hasta hoy, hasta la presidencia. Hasta el momento, todos los presidentes de Bolivia han sido blancos y corruptos. Y de repente, con el apoyo del pueblo, un indígena atraviesa la puerta de acceso al palacio. ¿Qué es lo que ha pasado en Bolivia para provocar un cambio tan radical?
Desde que en nuestro país se ha plantado y regado un modelo neoliberal, han sido los campesinos y los pueblos indígenas los que más han luchado contra el mismo. Ha sido una lucha ejercida básicamente en dos líneas: la batalla por la propiedad de las tierras y la lucha por la recuperación del poder político. Una vez recuperado el poder, el indígena quería la propiedad de las tierras con todos sus recursos naturales. Esa ha sido durante más de quinientos años la lucha histórica de Bolivia. Pero el 12 de octubre de 1992 su trayectoria experimentó un gran cambio. Los indígenas de todo el continente tomamos la decisión de dar un sustancial salto, de pasar de la resistencia a la toma del poder y, al menos en Bolivia, hemos cumplido nuestro compromiso de pasar de la resistencia a la conquista del poder, es decir, de la lucha sindical a la electoral. Ha sido sumamente importante sumar y completar nuestra fuerza con los sectores urbanos, los movimientos sociales e intelectuales y con la clase media. Hemos salido fortalecidos. Y, ahora, la Asamblea Constituyente avanza por el mismo camino.
Fuente: www.rebelion.org
GOLPE DE ESTADO PREVISTO PARA ESTE MIERCOLES 11/10/2006

El primer golpe de Estado contra Evo Morales
está previsto para este miércoles, 11.10.06
por Heinz Dieterich (Argenpress) (Reproducido en www.PiensaChile.com) sábado 07 de octubre de 2006
. Buscando Generales matones
Hace algunas semanas, oficiales de la policía boliviana se acercaron a generales de las Fuerzas Armadas de Bolivia (FAB), investigando su disposición para dar un golpe de Estado conjunto. Tal como sucedió en el caso chileno con el General constitucionalista René Schneider, y en Venezuela con el General Raúl Baduel, también en Bolivia uno de los militares claves para el éxito de la asonada, se negó a participar e informó al Presidente. Ahora siguen los preparativos sin él. Y siguen los anuncios en la radio que elogian al 'ejército patriótico que mató al Che Guevara y la subversión'.
Los militares nunca dan un golpe de Estado en el aire, me dijo hace siete años el amigo, General Alberto Mueller Rojas, hoy día, miembro del Estado Mayor Presidencial de Hugo Chávez. Es esta lógica que se observa desarrollar actualmente en Bolivia. Todo un bloque conspirativo compuesto por diferentes fuerzas sociales y estatales trabaja aceleradamente para acabar con el Presidente Evo Morales.
2. La conspiración institucional
Los prefectos (gobernadores) de los Estados energéticos y separatistas Beni, Pando, Santa Cruz de la Sierra y Tarija, promueven la conformación de los llamados 'Comités Civiles', que son las cabezas de lanza de la subversión política visible. Tanto los prefectos como los comités cívicos han entrado en franca rebelión contra el gobierno constitucional de Evo Morales, al declarar que 'no acatarán la Constitución Política del Estado emergente de la Asamblea Constituyente, en caso de que esta no sea aprobada en todos sus artículos por los dos tercios de votos' de los constituyentes. Advierten avanzar en las 'autonomías departamentales', si no se cumple esa condición suya.
Cuentan, por supuesto, con el apoyo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación -tan reaccionaria y corrupta como sus demás homólogos burgueses en el mundo- que le proporciona a la insubordinación la apología del delito.
Ante la reciente declaración de la Asamblea Constituyente de considerarse 'originaria, plenipotenciaria y funcional', es decir, no restringida en su construcción del nuevo Estado por la normatividad existente, los magistrados sostienen la posición de los prefectos facciosos. Dictaminan que según el derecho constitucional el poder de la Asamblea Constituyente no es 'originario-fundacional' sino 'derivado-reformador' y, por lo tanto, subordinado a la legislación vigente que exige los dos tercios de los votos.
3. La conspiración social
Los comités civiles cuentan con el financiamiento de sectores empresariales y la colaboración de altos oficiales de la policía, por ejemplo, coroneles. Sus actos son inflados y promulgados por los medios de comunicación privada, muchas veces con los patrones de la propaganda fascista que se usan en Venezuela contra el gobierno de Hugo Chávez. Algunos de los más importantes medios están en manos de magnates capitalistas con fuertes inversiones agrícolas en las provincias separatistas y que temen la reforma agrícola del gobierno.
En lo social, las asociaciones de padres de familia -por lo general reaccionarias y controladas por la Iglesia en América Latina- en alianza con sectores del magisterio y los colegios y universidades privadas promueven paros, bloqueos y manifestaciones contra el gobierno. Sectores energéticos tratan de generar escasez de diesel y gasolina, a fin de producir malestar entre la población.
4. El modelo de Chile
Al igual que en Chile, los transportistas tienen la función de quebrar la economía y la paz pública con un paro nacional, convocado para el miércoles de la próxima semana, con la intención de hacer confluir todos los sectores anti-gubernamentales en un gran frente desestabilizador.
Refiriéndose explícitamente al paro subversivo de los transportistas chilenos contra Salvador Allende (1972), financiado por la CIA estadounidense, Evo Morales calificó hace tres días al paro boliviano como un paro 'ideológico': 'Es la lucha del poder', dijo el líder popular y dejó claro lo que está en juego: 'o los grupos gamonales (elite, H.D.) , o los movimientos populares'.
Tiene toda la razón Evo, como revelan los documentos del Church Committee (1976) y las recientes memorias del líder militar de la organización fascista chilena 'Patria y Libertad', Roberto Thieme, sobre su colaboración subversiva con la Marina de Guerra y los transportistas chilenos en la destrucción del gobierno de la Unidad Popular.
5. El costo político de Huanuni
Aprovechando el enfrentamiento armado entre cooperativistas y asalariados mineros en Huanuni, Departamento de Potosí, que ha dejado alrededor de quince muertos y más de cien heridos, la Central Obrera Boliviana (COB) y la Central Obrera Regional (COR) de El Alto, se desplazan peligrosamente hacia este frente desestabilizador y antagónico al gobierno, mientras la Federación Nacional de Cooperativistas Mineros (Fencomin) rompió su alianza política con el Movimiento al Socialismo (MAS), el partido de gobierno.
El conflicto de Huanuni es de origen económico. Se produjo por el intento de unos cuatro mil cooperativistas mineros de la Fencomin, clientela del Ministro de Minería Walter Villarroel, de quedarse con la explotación de la más rica mina de estaño de Bolivia, Posokoni, expulsando de manera violenta a unos mil mineros asalariados de la empresa estatal COMIBOL.
La Fencomin es una organización pequeñoburguesa depredadora que bajo los débiles gobiernos de Carlos Mesa y Rodríguez Veltzé se convirtió en un poder económico y político expansionista y antiético. Ya en mayo y junio del 2004, tomó las minas de Caracoles y Colquiri, desalojando por la fuerza a los mineros estatales y sus familias.
El gobierno de Evo fue sorprendido por la violencia en Huanuni. Y ante la disyuntiva de matar a mineros con las Fuerzas Armadas, por una parte, o de ser acusado de 'negligencia' y 'ausencia del Estado', por otra, pasaron alrededor de 30 horas de respuesta energética, que se convirtieron en una bonanza propagandística y política para la derecha. Esta aprovechó al máximo su hegemonía en los medios de comunicación y, muy semejante a la manipulación mediática durante los días del coup d´etat en Venezuela (2002), ha golpeado incesantemente al gobierno.
6. La Falange internacional
En Bolivia se sigue minuciosamente el manual de la subversión estadounidense. La máquina facciosa es lubricada con dinero, patrones propagandísticos y programación política-paramilitar por el imperialismo estadounidense que después del 11 de septiembre, 2001 puso a Evo Morales en la lista negra que usan las fuerzas de seguridad de Estados Unidos para rastrear a 'terroristas'.
Los cómplices de la Unión Europea y las transnacionales energéticas complementan la falange subversiva. 'BP-Tony', Primer Ministro británico y agente político de la British Petroleum , ha instigado a las empresas energéticas del Reino Unido que no inviertan en el gas de Bolivia.
Lo que Tony Blair hace en lo oscurito de Downing Street 10, la transnacional brasileña-internacional, Petrobrás, lo hace con obscena transparencia. Administrada, de hecho, por los banqueros de Wall Street y la City en Londres, ha desplegado una actitud depredadora y neocolonial frente a Bolivia y los demás países latinoamericanos, que hace palidecer el comportamiento de algunas otras transnacionales occidentales. A semejanza de la Repsol, y antes PdVSA, es esencialmente una fachada para la penetración de la petrocracia y el capital financiero anglo-estadounidense, con una despiadada política neocolonial, que requiere urgentemente la organización de un boicot de todos sus productos en toda América Latina, para quebrar su parasitaria tecnocracia chovinista-imperial y, también, para fortalecer a Lula.
La desaparición forzada de Jorge Julio López en Argentina evidencia de nuevo una ominosa verdad, que la opinión pública latinoamericana no quiere escuchar y, mucho menos, reconocer: que el poder de las oligarquías criollas sigue intacto en toda Sudamérica. Y que, como escribí en un artículo anterior, no ha sido tocado ni será tocado seriamente por los gobiernos desarrollistas de la región.
Parte esencial de este poder son los militares y las redes continentales del terrorismo de Estado de Washington, que en muchos casos son las de la 'Operación Condor'. El reciente intento de asesinato del Presidente Chávez en el Zulia, en el cual el sicario logró escapar a Colombia, al igual que la participación de militares chilenos en reuniones de los conspiradores bolivianos, evidencia este escenario.
Chile tiene, por supuesto, un vital interés en mantener el suministro del gas boliviano a precios bajos, interés contra el cual atenta, como en el caso de Petrobrás y Repsol, la política de Evo de recuperar las condiciones de comercialización de los hidrocarburos nacionales.
7. Abortar el golpe de Estado
Todos quieren remover al 'indio' Evo que perturba los negocios, al igual que al 'negro' Chávez en Venezuela. Para Chávez, después del golpe militar fracasado, el medio de 'remoción' seleccionado es el veneno o el accidente. En Bolivia, los gamonales y sus padrinos imperiales coinciden en que un golpe militar podría ser el medio adecuado. Solo que un golpe militar, como dice el amigo Mueller Rojas, no se puede dar en el 'vacío'. Lo que vemos en Bolivia es el intento de la derecha mundial, de llenar este vacío.
Pero, el golpe militar es como el asalto bancario: solo tiene exitoso si conserva el momento de la sorpresa. Este momento lo han perdido los subversivos bolivianos. Es un deber ético divulgar su proyecto golpista de la manera más amplia posible, para abortarlo.
Hoy, más que nunca, la Revolución boliviana necesita nuestra solidaridad mundial.
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