BUENAS NUEVAS PARA BOLIVIA
Jubenal Quispe
Contra todo pronóstico mediático adverso, las buenas noticias siguen y suman en el País.
El Presidente Evo Morales volvió de Brasil con un precio justo para el gas boliviano. Anoche, la Asamblea Constituyente devolvió las esperanzas a los bolivianos/as al consensuar finalmente su sistema de votación. Y el Gobierno Nacional se puso fuerte para defender la nacionalización de la Fundición Metalúrgica de Vinto contra todos los intereses internos y externos.
Durante el pasado fin de semana, y hasta antes del viaje del Presidente Evo Morales a Brasil, todo el disminuido ejército de la abatida clase politiquera del país hacía mofa del viaje del indio Presidente. Hasta los ex izquierdistas desocupados, hoy ocupados por la agrupación política de los medios contra el Gobierno Nacional, se burlaban de las intenciones del Presidente. Decían que era imposible que Brasil aceptara la “brabuconada” y la “niñería” de Evo Morales, quien condicionó expresamente su viaje al vecino país a la renegociación del precio del gas.
Esta mañana amanecimos, dentro de las tragedias del Fenómeno del Niño, con la grata noticia de que el Gobierno de Brasil aceptó pagar 285% más por el gas boliviano que se consume en el Estado de Matto Grosso. Hasta ahora el precio del gas que salía para Matto Grosso era de 1.09 dólares por millón de BTU, de ahora en adelante será de 4.20 dólares. Este incremento le generará a Bolivia un excedente económico extra de 68 millones de dólares anuales. Falta renegociar el precio del gas que se bombea al Estado brasileño de Sao Paulo que actualmente es de 4 dólares el millón de BTU.
Carlos Valverde, Cayo Salinas, Cayetano Llobet y los jóvenes aprendices del polemista univalle televisión, todavía son muy limitados para percibir el realismo político vigente en el país y en la región. Todos cuantos ahora fungen de analistas y opinadores en la dictadura de los medios de comunicación, son el resabio de la “pléyade” del neoliberalismo. Por eso se resisten a creer que sus “brillantes” engendros, como las privatizaciones y los contratos antipatrias, estén siendo revertidos o revisados.
El contrato de venta de gas a Brasil, que acaba de revisar el Presidente Indígena de Bolivia, fue firmado el año 2001 y tenía una duración hasta 2019. ¿Por qué será que algunos medios de comunicación defienden a muerte dichos perversos negocios? ¿Será que tienen miedo a que se conozca la verdad sobre el saqueo boliviano? Luego de la confiscación de la Fundición Metalúrgica de Vinto, el Presidente anunció que afectará a otros patrimonios malhabidos del prófugo Gonzalo Sánchez de Lozada. Y al día siguiente, el dueño de PAT (Canal de Televisión), el ex Presidente Carlos Mesa, vende sus acciones. ¿Por qué será?
Otra buena nueva para Bolivia es el acuerdo celebrado en la Asamblea Constituyente. Anoche, 201 constituyentes votaron por la fórmula mixta para el sistema de votación y aprobación en la Constituyente. Así se destrabó el empantanamiento que soportaba la Asamblea por más de seis meses.
Ahora los constituyentes aprobarán sus propuestas constitucionales por mayoría absoluta (50%+1) en las comisiones y 2/3 (66%) en la plenaria. Esto, hasta el 2 de julio. Los artículos que no hayan logrado 2/3 de votos en las plenarias, hasta el 2 de julio, pasarán a la Comisión de Concertación para ser consensuados y luego nuevamente sometidos a la votación en la plenaria. Y si aún así no se logra conseguir los 2/3, entonces, será la ciudadanía quien apruebe o desapruebe por voto popular. Es una solución salomónica, democrática.
19/02/2007 08:41 Autor: Maximo Kinast. Enlace permanente.


