OPINIONES DE BOLIVIANOS:
Estimados/as colegas de la red INFOCC:
Con mucho dolor por lo que está pasando en mi país les comparto, luego de mi mensaje, el clamoroso llamado de un boliviano cuyas reflexiones pienso deberían ser escuchadas, más allí de las diferencias políticas y sociales.
La pobreza en Bolivia duele, y duele más que una y otra vez se sirvan de ella y a su nombre se cometan toda clase de barbaridades.
¿Saben la cantidad de recursos que se ha invertido a su nombre aquí (principalmente provenientes de la cooperación internacional) sin haber cambiado un milímetro la situación y condición de los pobres?.
¿Saben que el "éxito" del microcrédito rural (por ejemplo), llevado adelante por ONG´s, se estudia como el "caso boliviano" en Harvard?. ¿Saben lo que personalmente he visto y conozco de este fenómeno?: Que el pobre, aún el más pobre, tiene siempre deseos de superarse, de ser persona, de ver a su familia comer, crecer y vivir.
Pero que increíblemente, tal vez solamente en Bolivia, puede ocurrir que a ese pobre más pobre se le cobren impunemente intereses sobre intereses o intereses de usura (ambas cosas prohibidas por ley) de manera recurrente e inmisericorde (más del 30% anual a veces y en otros casos, mucho más) ante la vista y paciencia de un Estado que luego otorga garantías para que esas ONG´s (que prestaban dinero a los pobres con dinero de la cooperación internacional) luego sea muy reputados bancos, con grandes patrimonios y nuevos ricos y nuevas roscas......
¿Saben lo que he visto y me ha partido el alma en el Oriente boliviano? Familias de gente itinerante cuya subsistencia es tan precaria, que cuando llueve no pueden sacar a vender sus escasos productos y por lo tanto comen poco y pobres de ellos si se enferman!.
A ellos he visto que, como alternativa se le ofreció (nuevamente las benditas ONG´s) construir unos albergues turisticos (que construyeron quitándose el pan de la boca) que desde que empezaron a funcionar tienen una tasa de ocupación menor al 5% anual y donde no se ve ningún potencial de mejora. A estas mismas familias se les vendió también (porque no se les regaló, eso también me consta) semillas de productos que jamás salieron de la tierra, medicamentos que no curaban las enfermedades que debían curar, etc.etc.
La pobreza duele, es verdad. Pero a mí me duele más la mentira y que se pueda mirar a los ojos a gente buena e inocente, y mentirle tanto y tan descaradamente. Y aquí en Bolivia hay mucha mentira, de todo lado y de todo tipo.
Lo único que sé, es que a mi no me gusta hacerlo y por eso trabajo promoviendo la Gestión Sostenible y la Gestión del Conocimiento, desde donde veo a todo ser humano con el mismo valor que me veo a mí misma y a mis hijas, y es por ello que JAMAS voy a compartir ninguna visión donde la ganancia de unos sea a costa de otros. Al final del día TODOS SOMOS SERES HUMANOS DIGNOS Y RESPETABLES.
Por eso estoy también involucrada en INFOCC, porque para mí combatir la pobreza parte por atacar la ignorancia, la falta de educación, la falta de acceso, la falta de justicia, etc. haciendo lo que uno sabe pero poniéndolo al servicio de los demás.
Cordialmente,
María Rosa Gamarra
¡NI UNA GOTA DE SANGRE MÁS!
¡PACIFICACIÓN DEL PAÍS Y NEGOCIACIÓN ENTRE EL GOBIERNO Y LOS PREFECTOS!
NO SEAMOS CÓMPLICES DE LOS GRUPOS FASCISTAS
Julio G. Alvarado A.
La vorágine de la violencia que se ha desatado en el país luego del Referéndum Revocatorio, ha generado decenas de heridos y ahora muertos en El Porvenir en el Departamento de Pando, de uno y otro bando en esta locura colectiva.
La sociedad boliviana se ha vuelto insensible ante el dolor humano, ya no nos duele la pobreza lacerante que deambula por ciudades y campos, 64% de la población boliviana vive bajo niveles de pobreza y de esos pobres, un 32% conforma el ejercito de los parias, los pobres entre los pobres.
A la pobreza se la utiliza para justificar el canibalismo político y para movilizar a los harapientos con fines mezquinos e irresponsables. El colonialismo sigue vigente en las acciones del Gobierno y de la oposición, ambos utilizan a los pobres como carne de cañón, no para elevar el nivel de vida de los que más necesitan.
Los heridos y los muertos se han convertido en bandera política y no los sentimos como seres humanos que sufren las consecuencias de las heridas o sufrieron una muerte violenta, son estadísticas para justificar la locura colectiva producto del canibalismo político.
La pacificación del país es un imperativo nacional, el Gobierno, como el principal órgano del Estado tiene la obligación de iniciar este proceso y la oposición debe acudir a ese llamado.
Ya no se trata de un diálogo, se debe iniciar la negociación entre las partes en conflicto, una negociación que debe culminar necesariamente con un resultado positivo, que incluya los intereses de ambas partes. Negociar significa ceder, dar y recibir, no significa imposición de ninguna de las partes.
La fase del diálogo ha sido superada, ahora que la sangre ha comenzado a correr por nuestras calles y nuestros campos se debe negociar.
El gobierno no puede continuar con esa actitud pasiva, esperando que los conflictos se solucionen por cansancio o por inercia. La oposición no puede continuar con las tomas de instituciones estatales, ni con el daño al patrimonio público.
Los únicos que ganan en esta situación son los grupos radicales de ambos bandos, que están utilizando métodos y acciones de corte fascista, que si no se los detiene a tiempo, serán ellos los que nos conduzcan a un mayor enfrentamiento. Los radicales serán los que determinen el acelerado curso de la vorágine del caos y de la violencia. La sangre de los bolivianos es roja, de cambas, de collas, de karas y de taras.
En estos momentos sólo me cabe recordar las famosas palabras del pastor evangélico después de la derrota de la barbarie fascista en Europa, él manifestaba lo siguiente el año 1946:
"Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista.
Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío.
Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista.
Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante.
Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada".
Martín Niemöller (1892 – 1984)
EL SILENCIO DE LOS CIUDADANOS ES UN SILENCIO CÓMPLICE DE ESTA LOCURA COLECTIVA PRODUCTO DEL CANIBALISMO POLÍTICO
LEVANTEMOS NUESTRA VOZ DE PROTESTA A TIEMPO ANTE LA VORÁGINE DE LA VIOLENCIA DE LOS GRUPOS FASCISTAS.
¡NI UNA GOTA DE SANGRE MÁS DE BOLIVIANAS Y BOLIVIANOS!


