LO OCURRIDO EN BOLIVIA ES FELONÍA O TRAICIÓN
Nota de Máximo Kinast Avilés:
SUSCRIBO LA POSICIÓN DE JAVIER Y OPINO IGUAL: DARLE LA RAZON O SOLICITAR UN DIÁLOGO CON LOS FASCISTAS HA SIDO SIEMPRE UN ERROR GRAVE, CUANDO NO HA SIDO SIMPLEMENTE UNA TRAICIÓN. (Recuerden a los que dialogaron con Hitler).
Es más, voy más lejos. No se trata de que los fascistas de la media luna quieran quitarle el Poder a Evo. Eso es sólo un paso, una movida en el ajedrez internacional. Lo que está en juego son las riquezas de Bolivia, que los USA y Chile quieren y necesitan: Agua, tierras agrícolas (para transgenizarlas) y el gas. Y para conseguirlo, los fascistas y el Gobierno de USA y de Chile, están dispuestos a ignorar la Democracia, a dar golpes de estado, asesinar y hasta a solicitar la intervención de las Fuerzas Armadas de Chile "con fines humanitarios"...
CARTA DE JAVIER GIMENO
Estimados Mª Rosa Gamarra, Julio Alvarado y demás lectores de InfoCC:
Los hechos acaecidos en Bolivia son muy lamentables, y por ello tengo que disentir completamente de lo afirmado por Mª Rosa Gamarra y Julio Alvarado en sus correos, cuando Mª Rosa afirma "aquí en Bolivia hay mucha mentira, de todo lado y de todo tipo", y Julio Alvarado: "El gobierno no puede continuar con esa actitud pasiva", o "los únicos que ganan en esta situación son los grupos radicales de ambos bandos".
Digo que tengo que disentir absolutamente porque esas afirmaciones transmiten un transfondo muy claro: que todos son culpables por igual. Y eso no es verdad.
Decir que tanto el Gobierno como la oposición tienen el mismo nivel de responsabilidad sobre lo ocurrido en el país hermano es, ciertamente, dar la razón a la oposición y negarle al Gobierno su legitimidad democrática.
Pues eso es lo que están haciendo las fuerzas que instigan el golpe de estado fascista y violento, es decir, el Gobierno de Bush a través de su embajador, la oligarquía nacional, las empresas trasnacionales, las derechas nacionales e internacionales y la inmensa mayoría de los medios de comunicación en manos de monopolios de la industria de la información, con el silencio cómplice de la socialdemocracia latinoamericana y europea.
Lo ocurrido en Bolivia tiene un nombre: felonía o traición. Es la traición de la derecha y la oligarquía nacional, apoyada por las fuerzas mencionadas, a la soberanía del pueblo boliviano que nunca aceptaron.
El asesinato de campesinos y de otros ciudadanos, el sabotaje, los actos de vandalismo, el ataque a instituciones, la quema de documentos, la destrucción de patrimonio, son acciones fascistas de la derecha boliviana contra el pueblo y su Gobierno votado mayoritariamente en elecciones democráticas y refrendado abrumadoramente en plebiscito reciente.
La derecha nunca va perdonar ni a consentir que Bolivia sea soberana y autónoma del poder económico oligárquico de las transnacionales y del imperialismo y le devuelva el poder político y económico al pueblo.
Decía Salvador Allende que la derecha sólo es democrática cuando gana. Cuando pierde, es golpista y recurre a sus armas favoritas: la fuerza, la destrucción, la muerte, como hizo un 11 de septiembre de 1973 en Chile o un 18 de julio de 1936 en España. Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia también son casos que jamás debemos olvidar.
Afirmar, pues, lo que sostienen Mª Rosa Gamarra y Julio Alvarado es, o bien desconocer la realidad, o directamente posicionarse con los golpistas. En estos momentos delicados para Bolivia y el Gobierno del Presidente Evo Morales no caben medias tintas ni posturas intermedias o neutrales: o estamos con el pueblo y su presidente, o estamos con sus asesinos.
Pido a la red InfoCC y a su presidente Raul Vaquero que se posicione claramente como organización y diga de qué lado está.
Saludos cordiales.
Javier Gimeno
Bibliotecario. España


